ERES LO QUE COMES

Eres lo que comes

Todos tenemos células cancerígenas en el cuerpo, sin embargo cuando una persona está con su sistema inmunológico fuerte, éstas serán destruidas y se evitará así la formación de tumores. Al contrario, si sus defensas están débiles, ya sea por motivos alimentarios, genéticos, medio ambiente, estilo de vida o estrés; las células cancerígenas se propagarán formando tumores y en el peor de los casos, ramificándose. De ahí la importancia de tener conciencia de cómo uno se alimenta, sobre todo si ha sido diagnosticado de cáncer. Lo principal es lograr que estas células se “mueran de hambre”.

alimentos prohibidos

Desde que me diagnosticaron la enfermedad, me fui informando acerca de cuál es el menú favorito del cáncer; para así, muy a pesar mío, evitar ingerir dichos alimentos y mejorarme. Lo ideal es pasar de un organismo ácido (ver listado), propicio para la creación de enfermedades, ya que no es capaz de absorber bien nutrientes, vitaminas y minerales; a uno alcalino (ver listado), basado principalmente en una dieta rica en verduras, frutas y legumbres. Pero ¿qué debemos evitar?

azucar

Partí sacando de mi dieta el azúcar. Dicen que las células cancerígenas se alimentan principalmente de azúcar refinada. Así que borré de la lista todo lo que tuviera que ver con ella o lo que por índice glicémico (IG) alto, terminara convirtiéndose en azúcar dentro de mi cuerpo. Desde tortas, chocolates y dulces hasta papas, masas y arroz. También se debe tener ojo con frutas que tengan alto IG como el plátano, las uvas y la sandía.
Reconozco que al principio era talibana en este tema y ni siquiera comía frutas de ni un tipo, pero de a poco me fui permitiendo comer pequeñas porciones de frutos orgánicos por ejemplo, que tuvieran muy bajo IG como las cerezas y frutillas, entre otros. En cuanto al arroz, recomiendo comer el integral, ya que al digerirse más lento genera un menor aumento de los niveles de azúcar en la sangre que el blanco. Para endulzar postres, por ejemplo, existen alternativas naturales como la stevia, la miel, el agave y el jarabe de maple. También la Tagatosa está bien de moda y aunque proviene de la proteína de la leche, es apta para intolerantes a la lactosa. En mis recetas y datos pueden encontrar diversas alternativas para suplir las necesidades de algo dulce, sin necesidad de caer en el consumo del “veneno blanco”, como muchos le llaman. También es necesario disminuir al máximo la ingesta de sal y consumir preferiblemente sal rosada que es la menos mala de todas.

lacteos

La leche animal y sus derivados, también fueron sacados de mi dieta diaria. Adiós a los quesos, yogures, helados, y leche. Esto fue sin duda lo que más me costó, teniendo en cuenta que yo era de esas personas que almorzaba y comía con un vaso de café con leche. Incluso cuando chica, recuerdo que me mandaban de colación 3 cajitas de leche de chocolate y yo me las tomaba “al seco” en el primer recreo. Lo malo es que la leche es un alimento acidificante y causa en el cuerpo la formación de mucus. Las células de cáncer se alimentan de éste. Además, hoy en día la leche está llena de hormonas, químicos, antibióticos, pesticidas etcétera. Existen alternativas como las leches vegetales de almendra, avellanas, coco y avena, entre otras. Un naturópata peruano, del cual ya les hablaré con mayor profundidad, me dijo que no consumiera leche de soya por ser un grano muy manipulado por el ser humano y en su mayoría transgénico. Para mí, la alternativa más parecida en sabor a la leche de vaca, es la de avena. El problema es que ésta originalmente no contiene gluten, pero suele contaminarse con éste al ser procesados en molinos que también trabajan con trigo. Asegúrate que venga certificada que está libre gluten y así puedes hacerla en tu casa. En tanto para cocinar, la leche de almendras, por su consistencia, no tiene nada que envidiarle a la de vaca.

carne

Las carnes rojas y el cerdo son altamente acidificantes. Además son muy difíciles de digerir y entran en estado de putrefacción, creando más toxinas en el organismo. Sumado a esto, están llenas de hormonas, parásitos y antibióticos. Es mejor reemplazarlo por pescado (rico en Omega 3) y pequeñas cantidades de pavo o pollo, ojalá orgánico.

gluten

El gluten, es una proteína que funciona como pegamento y que aglutina la harina de trigo. Es complicado de digerir, ya que se adhiere en los intestinos y no permite la adecuada absorción de los nutrientes. Así el sistema inmunológico pierde energías tratando de digerirlo en vez de estar pendiente de eliminar células cancerígenas u otras enfermedades. El gluten está presente en el pan, un queque, un rollo de canela, una pizza. Es justamente lo que le da esa consistencia esponjosa. Sobre este punto existen distintas versiones acerca de la real relación entre gluten y enfermedades. El libro “Cerebro de pan”, del Dr. David Perlmutter y Kristin Loberg, expone que el gluten, sumado a una dieta rica en carbohidratos, es “el estimulante más prominente de las reacciones inflamatorias que llegan al cerebro”. El problema es que detectar el daño en el cerebro es difícil y una vez que lo hacemos, ya suele ser tarde. Me refiero a enfermedades como alzhéimer y demencia. Lo más seguro es que antes, suframos por mucho tiempo de hinchazón y malestar estomacal provocado también por el consumo de gluten. Según el mismo libro, toda la población en mayor o menor medida es sensible a esta proteína. Referente al cáncer, algunos entendidos recomiendan evitar el gluten porque generalmente está presente en alimentos con alto índice glucémico y además porque el trigo, ha sido muy manipulado genéticamente.

Para ayudar a la sanación de tu cuerpo, el médico Theodore Baroody autor del libro “Alkalize or die”, recomienda la dosis “80/20”, 80 por ciento alimentos alcalinos y 20 por ciento alimentos ácidos. Privilegiar, verduras y frutas crudas, legumbres, semillas y granos como la quinoa y el mijo, entre otros. Para hidratarse, preferir el agua purificada o filtrada, ya que la de la llave está llena de toxinas como cloro y metales pesados. Evita el café y el té, ya que son ácidos, y prefiere el té de hierbas. El limón es ácido, pero dentro del organismo es altamente alcalino y por ello una excelente opción para alcalinizar el cuerpo. Tomar en las mañanas en ayuna, un limón entero procesado con agua purificada y luego colarlo, es como si pasaras por dentro de tu cuerpo un jabón que limpia todo.
En internet es tan simple como buscar en google “alimentos ácidos versus alimentos alcalinos” y aparecerán listas de opciones que te ayudarán a guiar tu dieta. Recuerda fijarte también en su índice glicémico, como es el caso de las frutas, ya que algunas aunque son alcalinas es mejor evitar por tener altos niveles de azúcar. Un cuerpo sano es el reflejo de una mente sana. El deporte y el estar en paz con uno mismo, son dos cosas que vale la pena trabajar para sanarnos. El cambio debe ser global.

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Paola
Paola
2 months ago

Esta información ha sido muy buena para mi, muchas gracias Javiera, besos al cielo!