EL CAMINO DE QUIEN ACOMPAÑA Y SOSTIENE EN UNA ENFERMEDAD

Le escribí a Cristian para compartir con él mi admiración hacia Javiera y hacia él. A mí me ha tocado del mismo lado de Cristián y pucha que es significativo en nuestras vidas. Si lo comparto aquí es porque, en algún momento como muchos, también recibí palabras de aliento de Javiera.

En el año 2016, un día cualquiera, repentinamente, sin aviso, ni alguna sospecha, solo un intenso dolor de cabeza, nos hizo acudir con mi pareja a urgencia de una clínica en Santiago. Ese día, llega el médico con el resultado de un scanner a decirnos que había un tumor en el cerebro, que vendría el neurocirujano a hablar con nosotros…parecía que me habían dejado caer desde un piso 30. Ese día fue sometido a una cirugía para extraer lo que más se pudiera. A los días nos entregan el diagnóstico: Tumor Cerebral en etapa IV, pero ¿QUÉ ES ESO?

Y comenzamos… Algunos doctores con un tono, otros con otro, pero escuchamos la temida frase: “Esto es cáncer, es una enfermedad TERMINAL, con los tratamientos PALIATIVOS, aproximadamente 10 meses de VIDA, a lo mucho 2 años en los mejores casos”. Sé que muchos de los que leerán esto ya saben la montaña rusa en la que nos subimos, así es que no tengo que ahondar mucho en eso, solo decir que emprendimos un camino de transformación en donde comenzamos a ver que la alternativa medica debíamos encontrarla nosotros y tomar el mando de lo que serían los tratamientos, y no como pacientes, pues eso nos dejaba a la espera de que otros hicieran el trabajo. Así vino con ello la nutrición consciente, la espiritualidad profunda, un cambio de objetivos personales y de pareja, medicina natural, escuchar la guata y recibir aquello que nos habían enviado, con gratitud.

Y Javiera… bueno Javiera me brindó palabras de aliento en uno de esos tantos días en que no podía con el peso y dolor de todo esto, ahí comencé a rezarle a la Virgen de los Milagros, la Javi me habló de ella y se sumó a todos los santos que me acompañan a diario. Saben, me sentí por un momento, egoísta, pues no era yo quien padecía la enfermedad, sino mi pareja, pero yo lo sentía algo mío, nuestro…

Se preguntarán quizá cual fue la postura de mi pareja en todo esto, porque hasta aquí solo he hablado de mí y para ello compartiré una frase que me dijo de muchas, pero que es la que quiero que se tome como lo fundamental de este escrito: “Esto son estadísticas, yo no me siento representado por ellas, no me siento con cáncer y mientras eso sea así, necesito que me acompañes en ello, yo no soy ni seré parte de las estadísticas, todos los organismos son distintos…no me voy a morir de cáncer…”.

Después de esto, quiero compartir una reflexión. Creo profundamente que las etiquetas nos hacen vivir con un peso muy relevante y con ello particularmente hago mención a la frase “ENFERMEDAD TERMINAL”, cuando los médicos nos encasillan en ella, están anunciando una fecha, un fin, tiempo, pero por sobre todo una falta de esperanza tremenda… y aquí pienso primero, que las estadísticas son solo eso, estadísticas, que nadie puede anunciarnos un fin, un tiempo, pues no somos conocedores de la verdad absoluta ni por más años de estudio y por otro lado, ¿alguien se pone a pensar desde el lado del PACIENTE?, ¿qué causa en ellos palabras como éstas? Y aquí vengo a relatar experiencias de grandes amigos que hemos conocido en este camino, muchos de los que ya no están en este plano.

El impacto es tal, que para muchos probablemente la vida nos les alcanza para sobreponerse, se siente un abandono, falta de esperanza, de motivación, ganas de vivir, no hay paz, entre tantas otras sensaciones y vivencias, pero lo cierto es que hacen cargar una mochila aún más pesada, sí para muchos la palabra del médico es lo real, desde nuestra vereda, vivimos este proceso alejados de esas etiquetas, las escuchamos, sí, pero nos prometimos caminar a nuestro paso, con nuestra vivencia.

Después de un tiempo, fuimos transparentando con el equipo de médicos que nos ha acompañado, todo lo que pensamos, ellos también han sido sinceros para explicarnos el porqué de hacer las cosas de ese modo, pero finalmente me emociona el ver cómo han caminado firmemente del lado nuestro, aceptando nuestra forma de llevar el proceso, emocionándose junto a nosotros de lo que ha sido nuestro transitar.

Hago mención a la  importancia del rol de los médicos, que no sólo es y debiera ser el de diagnosticar, recetar y dar indicaciones, sino también el de acompañar y dar esperanza, de no dar nada por sentado, sé que esto puede ser parte de su formación y que es claro que deben ser transparentes siempre con sus pacientes pero estamos hablando de personas, y es que hay quienes desde que les dan una fecha pronostica de muerte, comienzan a morir desde ese día y dejan de vivir el tiempo que les quede, ¿qué nos queda si a fin de cuentas?, ¿hay alguien en este mundo que no sea terminal? Si se quiere mirar así, todos, algún día vamos a partir de este mundo….

Son tantos los temas relevantes para tomar en cuenta en este proceso, que podría dedicar tiempo a cada uno de ellos… por ahora me quedo con este y es en agradecimiento a Javiera, a su bondad de compartir su historia con todos nosotros y a Cristián por tener el coraje de seguir su legado.

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Luz-Mery
Luz-Mery
23 days ago

Gracias gracias gracias no sabes cuanto me sirvió leer este texto… mi pareja mi amor mi hombre ha estado aquí al lado mío en todo sin trabajo con este covid en el ambiente y preocupado de mi… gracais a dios mi doctor me dijo lo mismo que tu expones.. «algún dia todos nos vamos a ir pero tu estas bien, quédate tranquila (cáncer de mama etapa inicial ganglios sanos) entraré a quimio y ahí está el a mi lado, angustiado por mi por tener trabajo por nuestra pequeña hija.
En realidad que difícil también la tiene ustedes que nos cuidan y acompañan en esta senda que no buscamos si no que vino para enseñarnos algo más allá de lo terrenal.

De nuevo gracias gracias gracias….