EL REGALO DE JAVIERA A NUESTRA FAMILIA

Venía saliendo del gimnasio en el Club Deportivo de la Universidad Católica en Santa Rosa de Las Condes, y veo a una joven rubia tratando de hacer partir un auto y reclamando por teléfono a su papá que el auto era una m….. Me acerco para ayudarla e inmediatamente me cautivó su sonrisa y espontaneidad a pesar del contratiempo. De ahí para adelante nos encontramos en el gimnasio muchas veces y siempre me animaba su sonrisa, buen humor, la talla a flor de piel. Nos hicimos amigos a pesar de nuestra gran diferencia de edad. No existían en ellas las típicas barreras impuestas por circunstancias externas como diferencias de edad, clases sociales, entornos, etcétera.

Se me ocurrió un día preguntarle si estaba pololeando y me dijo que sí. Quería presentarle a mi hijo Cristián. Pasaron como tres o cuatro años hasta que finalmente llegó Javiera a nuestra familia, primero como polola y luego como esposa de nuestro hijo mayor Cristián. La introducción formal a la familia fue en ocasión de la ordenación sacerdotal de nuestro segundo hijo Pedro Pablo en Roma. Ahí ya nos quedó claro a todos que no era yo quien había movido los hilos para esta relación, sino que como familia católica que somos, vimos también la mano de Dios detrás de todo.

Mi señora Cecilia siempre dice que Javiera fue como un rayo intenso de luz que iluminó a nuestra familia, y que como todo rayo de luz por muy intenso que sea aparece y desaparece. Así fue Javiera para nosotros, una inyección de luz intensa y fugaz. Ella se fue pero nos dejó el milagro de Pedrito que continuamente nos ilumina con la misma luz de Javiera.

Nosotros somos una familia de poca piel en nuestras relaciones personales. Nos queremos mucho pero más sajonamente. Nos sale nuestra herencia alemana por ambos lados. Javiera nos vino a despeinar y nos obligó a abrir nuestros sentimientos haciéndonos intervenciones familiares en las que todos teníamos que sincerar y expresar nuestros sentimientos. Ahora con Pedrito entre nosotros, vemos constantemente este mensaje de Javiera. Un niño es por naturaleza espontáneo, un niño que nos une y recuerda todos los días este rayo de luz que Javiera nos sigue enviando.

La enfermedad de Javiera nos mostró una nueva faceta de ella. Más allá de una bonita cara y de ser una figura de la televisión, lidiando con un mundo lleno de vanidades superficiales, ella nos mostró su valentía, fuerza interior, capacidad de lucha y ganas de vivir. Vivimos intensamente su enfermedad, rezamos intensamente por ella, Cristián y Pedrito. Disfrutamos de su compañía, y era muchas veces ella la que nos levantaba el ánimo, nos hacía reír y olvidar su sufrimiento. Nos reíamos con sus formas de ver su enfermedad y de su inocencia para enfrentarla. Así como iluminó con su ejemplo a muchos, a nosotros nos dio una nueva energía para enfrentar la vida y lo que ella nos depara. Salimos todos fortalecidos y la tenemos siempre muy presente entre nosotros.

Gracias Javiera, por regalarnos la oportunidad de tenerte en nuestra familia que, aunque el período puede haber sido breve, la luz que dejaste nos acompañará siempre.

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Catalina Beatriz Saravia Muñoz
Catalina Beatriz Saravia Muñoz
21 days ago

Que hermoso leer como Javiera siempre vivirá en sus corazones❤️ y Pedrito siendo su reflejo… yo como lectora de su blog debo decir que javiera era pura luz🌻 su vibra era increíble, ella era increíble✨

Ambar
Ambar
20 days ago

Que hermoso testimonio que Dios los bendiga y cuide mucho la javi es un ángel que siempre lo va a cuidar y proteger

Loreto
Loreto
20 days ago

Que hermosa historia!!!….sin duda Javiera iluminó a muchos… su luz maravillosa me llegó hasta NY gracias a la Virgen Santísima.

María José López
María José López
7 days ago

Demasiado lindo!!! Que gran regalo sin duda, Pedrito✨