MI CÁNCER DE MAMA – TÚ RECONSTRUCCIÓN MAMARIA: DOS EXPERIENCIAS QUE VAN DE LA MANO

Yo, paciente: abril 2016. Cáncer… aún me retumba ese sonido en mi cabeza, “Carcinoma ductal infiltrante en la mama derecha” (tumor). Un día era antes y ahora traspasaba una puerta sin puerta, tenía 45 años y me paralizaba el miedo.

Recuerdo haber sentido el palpitar de mi corazón en mi garganta, el caminar sin rumbo, el silencio inundado de miles de pensamientos y el vacío del sin tiempo.

Llegué a mi casa y en búsqueda de enraizar mi tranquilidad, me saqué los zapatos y caminé por el pasto húmedo, lloré… lloré… lloré y mis lágrimas me fueron despertando. No estaba sola me tenía a mí, a mis ganas de vivir, así es que literalmente mi mano derecha tomó mi mano izquierda y comencé a sanar.

Durante el primer año, quizás el más difícil, mastectomía total derecha, luego una infección y un mes de radioterapia… cuando terminó ese año mi cuerpo reflejaba la gran batalla dada, pero aún estaba aquí y comenzó a salir la mejor versión de mí, ya no era la misma y nunca lo sería… eso me alegró, podría volver a empezar.

Fue ahí cuando me permití comenzar la aventura de la reconstrucción. Serían tres años y varias operaciones para lograrlo.

En el 2017 fui a ver a Susana Benítez, Cirujana Plástica Reparadora, quien me explicó que el colgajo libre era la técnica por utilizar… y sí, salí corriendo de su consulta.

Una operación de 12 horas y un postoperatorio largo, me hizo replantearme, estaba viva y mi energía me rodeaba por completo… no era necesario, así es que armé mi maleta, metí mis miedos, anhelos, sueños y amores y me fui de viaje por un mes a la India. No sé lo que buscaba, pero me encontré a mí misma, quería seguir adelante y enfrentarme a la vida con los brazos abiertos.

Al regreso del viaje tomé la mano de Susana para comenzar el camino de la reconstrucción, y así recuperar un símbolo de mi identidad femenina que sentí haber perdido.

Cada una de las operaciones me fue devolviendo la delicadeza, la esperanza, la dulzura y la suavidad de volver a conectarme con la belleza de mi alma que afloraba de mi cuerpo.

Esta experiencia de vida se transformó en el milagro de volver a nacer, mucho más consciente de que la vida es un pedazo del viaje del alma, ahora aún más alegre, bella, amorosa y presente.

Terminado todo el proceso de reconstrucción experimenté la magia del reflorecer de mi cuerpo y decidí tatuarme un Sakura (en japonés flores del árbol del cerezo) en mi mama derecha que simbolizan la femineidad de la naturaleza y la transitoriedad de la vida.

AHORA YO, MÉDICO CIRUJANO: LA RECONSTRUCCIÓN MAMARIA

Quiero partir compartiéndoles esta maravillosa imagen de una de mis queridas pacientes que después de literalmente haber salido arrancando de mi consulta volvió para completar su reconstrucción mamaria y cerrar el círculo con alegría (historia anterior).

En una de las tantas conversaciones con Cristián arreglando el mundo con un café durante algunos de nuestros intermedios en la clínica me contó de este lindo proyecto de la Javiera. Ahora con el relanzamiento de Liveat estoy feliz de poder compartir algo de mi experiencia en un tema que realmente me conmueve, la Reconstrucción Mamaria.

En mi perspectiva esto es un largo camino y que se inicia con un diagnóstico que generalmente llena a las pacientes de mucha incertidumbre y temor. La noticia del cáncer de mama las deja perplejas e insertas en medio de una avalancha de información y emociones donde deben tomar decisiones importantes muchas veces sin haber decantado todo lo que significa. Hay todo tipo de reacciones desde pena, rabia, angustia, miedo, optimismo exagerado, entrega, negación y una inmensidad de otras sensaciones.

La primera consulta ocurre cuando son derivadas por sus cirujanos oncólogos y suele ser muy informativa. Sin embargo, con muchas incógnitas generalmente relacionadas con el futuro tratamiento y pronóstico que no es posible aclarar en ese momento. Tampoco es parte de mi rol como cirujana plástica resolver todas esas dudas iniciales, lo que resulta algo frustrante. Me encantaría poder decirles que estará todo bien y que pasará rápido, pero la realidad es diferente. En este escenario he optado por tratar de contenerlas lo más posible y explicarles que el mejor camino es tomarse las cosas un paso a la vez.

Mi función es participar en un equipo que las acompañará durante todo el tratamiento y que incluye un largo proceso de recuperación. Creo que eso es lo fundamental, actuar en equipo para entregar un tratamiento integral que intente ofrecer siempre la mejor opción en cada etapa. En este entendido, la Cirugía Plástica Reconstructiva nos da las herramientas para adaptarnos a las necesidades de cada paciente.

Al momento de la Mastectomia los criterios oncológicos, es decir las decisiones que se toman en base a los resultados de las biopsias y según ello la consecuente necesidad de tratamientos como quimioterapia y/o radioterapia, determinarán si se realizará la reconstrucción definitiva en forma inmediata o si se instalará un expansor de tal manera de mantener los tejidos en condiciones favorables para continuar con la reconstrucción diferida una vez completada la terapia oncológica.  Cualquiera sea el caso, tomamos en consideración otros múltiples factores para decidir finalmente cuál será la técnica reconstructiva más adecuada para cada paciente.

Las alternativas incluyen un amplio abanico de posibilidades: Desde la reconstrucción con implantes, hasta la utilización de colgajos complejos en base a tejido propio y con apoyo de técnicas de microcirugía.

Todas estas etapas se van coordinando en conjunto con un equipo multidisciplinario.

Quizás lo más difícil en todo este proceso una vez superado el miedo y la incertidumbre son las expectativas. Nada volverá a ser como antes, pero el objetivo tampoco es ese. Es complejo recuperar una mama a la perfección. Por lo demás, la mama para una mujer es mucho más que un simple tejido, es un símbolo de integridad femenina. En eso se fundamenta la importancia de la reconstrucción mamaria, siendo su objetivo principal mejorar la calidad de vida y permitir que una mujer que ha sufrido un Cáncer de Mama cierre el círculo de su enfermedad, dándole una sensación renovada de bienestar para poder continuar con su vida.

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Carolina Bertoglia
Carolina Bertoglia
5 days ago

Ufff… Las coincidencias de la vida! Yo me encuentro enfrentada a un cáncer de mama y comenzando ese largo camino. No saben cómo me ayuda el leer testimonios de mujeres que ya han pasado por todo esto, pero también de médicos que entreguen cariño, en la lucha del cáncer de mama.
Cariños y no dejen esté lindo proyecto! 💪

Stella
Stella
5 days ago

¡Hola !soy stella tengo 35 años . Que lindo leer algo y reflejarse .Me diagnosticaron hace ya 3 años y pase por todas las etapas y aun en tratamiento y con el temor de la reconstruccion por que es un proceso largo como lo dijo ya la nota pero que lindo es saber estos testimonios tanto de paciente como doctor ayudan y alientan a que vale la pena arriezgarse . Ayidan a florecer nuevamente . Gracias por esta nota , los sigo y leo siempre , Javiera me inspiro mucho a seguir adelante , un abrazo desde Mendoza , Argentina 💟