EL LÍMITE DE UNA VIDA SANA: OBSESIÓN

El gran tema de “vivir una vida sana”, para todos tiene un significado diferente. ¿Qué es ser “SANO” ?, ¿es comer bien?, ¿hacer ejercicio?, ¿estar mentalmente equilibrado?, ¿ser feliz? Creo que ser sano es muy personal y me gusta verlo así.

Lo que si a veces me pregunto es: ¿Hasta qué punto es “saludable” llevar una vida healthy, a costo de qué? En estos tiempos uno ve muchas alternativas, recetas, ejercicios, terapias; para todo tipo de temas relacionados a vivir bien, lo que me parece súper, pero…. he ahí el límite OBSESIVO que a veces veo, leo y que me inspira a escribir sobre este tema.

¿Por qué? Bueno no es mi caso ser del tipo obsesiva, me gustan muchas cosas para quedarme solo con una idea de lo que es saludable, pero he conocido a personas y observado la vida como muchos de ustedes también les ha pasado, que conocen a alguien que es súper “sano”, no fuma, no toma, no come frituras, hace yoga, es amable, etcétera… y se enferma de un cáncer u otra enfermedad grave. Entonces nos preguntamos: Pero, ¿cómo? No me calza si era tan sana/o. Bueno he ahí las variables de la vida. ¿Genética?, ¿mala suerte?, ¿emociones guardadas?, ¿mala vida?, ¿penas sin resolver? Y un sin fin de preguntas que no lo sabremos jamás ya que es algo que no tiene respuesta.

Lo que sí podemos hacer, y yo me sumo a esto, es tratar de llevar una vida equilibrada y presente. ¿A qué me refiero? A jugar al balance interno y externo, a comer bien pero no sufrir haciéndolo, a hacer deporte felices y no obligados, a reír con el alma y no porque debemos, amar porque lo sientes y no porque tienes que hacerlo. En cada acto cotidiano hay un esfuerzo y ese esfuerzo tiene que fluir y si no lo sientes puedes decirlo y no guardarlo.

Muchos fuimos educados con el “deber ser” y cada quien lo toma o lo deja, pero es ahí donde el desequilibrio empieza, tener que cumplir con ciertos puntos de la vida que hacen que empiece el estrés y, cuando aparece, es el símbolo de que el juego del balance se acabó y aunque te alimentes solo de verduras o seas la master del yoga, tus células están débiles y podrías enfermarte si no vuelves al juego del balance. Ojo que está muy bien que tu cuerpo se pegue sus tiritones, se “enferme” y dé avisos; pero el problema es cuando la enfermedad se queda contigo al igual que una emoción y no logra salir porque ya ha pasado mucho tiempo sin escucharte y sentirte.

Les cuento esto porque a mí me ha pasado y seguro a ustedes también. Tienes un problemita y, tu mente le avisa al cuerpo: “Ey, estoy en problemas” Y, de inmediato la guatita se activa, se aprieta o suelta y, ya todo tu cuerpo se enteró de que algo no andaba bien. A algunas les salen ronchas, picazón o les duele la cabeza (cada uno tiene sus avisos), por lo menos nuestro cuerpo “siente” dirán… Y, supongamos que lo escuchamos, paramos, respiramos, lo conversamos, lo lloramos, pero, y ¿sino? Si no hay tiempo para llorar, parar o conversar, te tomas un “remedio” y sigues… y vamos acumulando y acumulando porque no hay tiempo.

¿Saben lo importante que es realmente llevar una VIDA SANA?  Y no LUCHAR por lograrlo, sino que, ENTENDERLO Y SENTIRLO de raíz. Conocerse, Aceptarse, quererse, saber decir que NO, enfrentar, comunicar, poner límites, llorar, reír y verás que el tema alimentación y deportes llegarán a tu vida sin mayor esfuerzo porque ya te conoces y será todo más fácil.

El juego no para, hay días buenos y días malos, días que quieres comer sano, días que quieres frituras, días que ríes y días que lloras. Lo importante es sentirlo y no esconderlo.

La obsesión es peor que una hamburguesa con papas fritas, que sentarte todo el día a ver tele o ir todo el día al gimnasio.

La vida SANA es hoy.

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