DESDE LAS ENTRAÑAS, ESTÁN LAS GARRAS, LA FE Y LAS GANAS DE AYUDAR

Siempre he creído que no todo es porque sí, que hay un para qué, que desde el interior se puede y que, si se puede, se debe ayudar, de la forma que sea, pero ayudar.

Mi nombre es Natalia, tengo 31 años y soy periodista.

Era el año 2012, yo hacía mi magíster en Medios de Comunicación. Todo parecía normal, en mi familia las cosas andaban bien, yo vivía en Santiago con mi papá y mis hermanos con mi mamá en la playa.

Mi papá había llegado hace poco de Estados Unidos, donde había estado trabajando por un tiempo. Cuando volvió no dudamos ni un segundo en vivir juntos. Siempre nos habíamos llevado muy bien y así, nos acompañábamos.

Un día, en la noche, yo había salido. De repente, suena mi teléfono. Era mi papá. Me dijo que se sentía muy mal, que estaba con mucho dolor y que necesitaba que lo llevara a urgencia. Como que me bloqueé, era raro escuchar o sentir a mi papá débil. Llamé a mi mamá, ¿qué hago?, le dije. Y, ella me respondió hay que llevarlo a algún lugar. Partimos a la clínica. Entré con él al box y, lo que nos dijo la doctora era que parecía ser que tuviese cálculos renales pero que, para asegurarse, le iba a hacer un escáner. ¿Escáner?, le dije yo, siempre ignorante en lo que a temas médicos se refiere, pero no perdía nada en preguntar. Sí, me dijo ella (no me acuerdo de su nombre, pero fue muy humana, eso lo destaco y agradezco). Mi papá entró al escáner y después de un rato salió. Juntos esperamos a la doctora. Me acuerdo como si fuese hoy, llegó ella al box, nos miró con una cara un poco preocupada y nos dijo: “Efectivamente hay cálculos renales, pero eso no es lo más importante, lo que sí es relevante es que se ven unas manchas en el riñón izquierdo, que parece ser cáncer”. En ese momento, se me vino el mundo abajo. De verdad, uno – aunque suena cliché – escucha historias de vida, pero es muy distinto vivirlo. Salí corriendo de la clínica y, ¿qué hacía? Yo soy la mayor de cuatro hermanos, en ese entonces eran todos chicos, mis papás separados y, la verdad es que, no sé de dónde saqué fuerzas (garras y fe, ahora lo sé) y, desde ahí tomé la mano de mi papá y me propuse ayudarlo hasta más no poder. Encabecé este nuevo camino con esperanza, pero siempre, siempre con fe. Recé, recé y rezo, hasta el día de hoy.  Y, así partió todo, una lucha que hasta este 2020 seguimos dando.

La verdad es que lo pasé pésimo. Lloré y lloré, hasta que me “dio puntadas”. Tenía pena, mucha pena. Solo me preguntaba: ¿Para qué? Y, fue en ese momento en que dije, claro, después de mucho pensar, esta es una enfermedad que no solo la tiene quien la padece, sino que involucra a todo el círculo familiar. Entonces pensé: “Cuando pueda haré una fundación o algo, en donde nos dediquemos a ayudar emocional y espiritualmente a las personas que acompañan a los enfermos, ellos también necesitan ayuda, para poder sacarlos adelante”. Idea, que siempre rondó mi cabeza.

Posteriormente, me dediqué a investigar, estudiar de todo. Esta batalla la daríamos juntos. Entre mis búsquedas, un día le escribí a la Javiera, a través de su Instagram y terminamos hablando por WhatsApp, ella tratando de responder mis dudas y guiarme dentro de sus posibilidades. Desde ahí, la seguí con todas sus cosas y averiguaciones, receta que subía, comida que le preparaba a mi papá. Siempre siendo como un referente para esta enfermedad.

Pasó el tiempo, y hace unas semanas atrás, como muchos que he leído en los comentarios del blog e Instagram, sorpresivamente recibí un mailing de Liveat.cl, uno de los grandes proyectos de Javiera. Y, no sé, cómo esas cosas del corazón, no lo dudé y le escribí a Cristián, ofreciéndole toda mi ayuda si es que para algo lo necesitaba. Siendo periodista, podría ayudar y cooperar en lo más simple, edición y redacción. Él me respondió y me invitó a participar del levantamiento del blog y continuar con el legado que había dejado esta gran luchadora. Y, aquí estoy, editando cada uno de los post que nos envían los colaboradores. Feliz, porque de cierta forma estoy cumpliendo con mi propósito de ayudar a la gente, a quienes padecen cáncer y a quienes los acompañan. Liveat se forma por una tremenda comunidad de especialistas y personas que, en conjunto trabajaremos por informar de la forma más veraz, buscando una oncología integrativa, que sea mente, cuerpo y espíritu.

En cuanto a mi papá, él se operó (2012), se sacó el riñón afectado y después de cinco años, volvió el cáncer, pero ahora lo vivimos diferente. Actualmente se está haciendo otro tipo de tratamiento. Y, rezo y rezo, porque la fe nadie me la quita.

5 1 vote
Article Rating

Deja un comentario

4 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
Yuby
Yuby
1 month ago

Natalia!! Felicitaciones. Tú lucha por salir adelante con tu papá , la fe que Dios te da para tu lucha.

Y la maravillosa entrega, de ayudar a los pacientes con cancer y al entorno de ellos. Porque todo va de la mano. Créeme que tu historia me conmueve y es un ejemplo de destacar.

Sin duda, que lo más importante es la fe a la que
te aferras la que te hace ser más fuerte y sigues luchando . Felicitaciones y sin duda, tu papá saldrá adelante . Gracias por compartir tu historia

Karina
Karina
1 month ago

No cabe duda que el amor que tienes mueve no solo tu entorno familiar, si no que también a cada persona que conoces, eres una maravilla de ser humano y tú empatía es infinita! Te admiro y honro Natita❤️

Valeria
Valeria
1 month ago

Natita!… Que lindo cómo todo está conectado! Nunca hemos tenido la oportunidad de conversar de esto en persona, pero estoy feliz de enterarme de tu historia por acá, porque Javiera también llegó a mi corazón y a mi vida. Gracias a ella tomé conciencia de la importancia de chequearse con un médico cuando hay algo que sientes que no está bien.

Es muy importante que el legado de Javiera siga ya que ayuda tanto a todos los que están pasando por estas pruebas de la vida incluyendo a sus familias y sus más cercanos.

Que lindo cómo llegaste a formar parte de esto. Ya tendremos la oportunidad de poder conversar de esto y tanto más. Besitos! Valerita ☺️

Loreto
Loreto
1 month ago

Si…si…..esa medicina ( rezar) es de amplio espectro, del mejor laboratorio que existe y siempre hace bien….
Saludos afectuosos de una sobreviviente .