ONCOLOGIA INTEGRATIVA: ¿QUÉ ES? ¿SI TENGO CÁNCER CÓMO PUEDE BENEFICIARME? ¿PUEDE PREVENIRSE EL CÁNCER? PARTE 1

“Tu tarea no es buscar el amor, sino simplemente encontrar todas las barreras dentro de ti que has construido contra él».

Rumi

Si comprendemos que la Oncología es la rama de la medicina especializada en el diagnóstico y tratamiento del cáncer y que su objetivo básico es ante todo matar a las células cancerígenas, veremos que la definición no considera la prevención ni otros aspectos importantes de la vida de las personas. El concepto se queda corto cuando lo que buscamos es ayudar a otros o a nosotros mismos a prevenir o tratar el cáncer. La oncología tradicional no se preocupa mucho por la calidad de vida de las personas que lo padecen. Uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres lo padecerán en sus vidas.

Debido a lo anterior, ha surgido una nueva forma de hacer medicina, la Medicina integrativa, que los doctores Andrew Weil y Donald I. Abrams definieron en su libro “Oncología integrativa”:

La Medicina Integrativa es Medicina orientada a la sanación que toma en cuenta a la persona como centro de su accionar y de forma integral (espíritu, mente, cuerpo), que considera aspectos relacionados a estilos de vida.

En este sentido, la oncología integrativa es la oncología cuando se concibe dentro del amplio concepto de la medicina integrativa, pero también toma en cuenta aspectos psicosomáticos y del medio ambiente y el entorno en que vivimos, considerando la interacción de todos estos factores internos y externos con nuestro genoma, lo que hoy día se denomina epigenética. Al practicar los diferentes elementos de los 4 pilares de la salud que describiré en la segunda parte de este artículo, posiblemente los genes cancerígenos no se expresarán. La Medicina Integrativa consiste en una medicina de redes o lo que hoy día se llama medicina biorreguladora de sistemas, porque toma en cuenta la interacción que se da entre los diferentes sistemas del funcionamiento del cuerpo. Este enfoque es de gran ayuda para pacientes con enfermedades degenerativas como el cáncer, también es útil para quienes padecen enfermedades crónicas inflamatorias y autoinmunes que hoy son ampliamente prevalentes o para quienes quieren prevenir la enfermedad.

Habiendo definido esto, no quisiera avanzar en este escrito sin antes abordar el tema de lo que para mí es el factor fisiológico y terapéutico principal en la salud y el proceso de sanación de las personas. El factor principal es el amor.  De hecho, todo lo bueno en este mundo comienza con el amor y tiene su fin en el amor. Donde no hay amor hay una gran carencia, muchas veces de tipo espiritual. Por eso concuerdo con el concepto que el cáncer es una enfermedad espiritual, así como lo son las enfermedades psiquiátricas o las enfermedades autoinmunes, ahora tan prevalentes. Lo que sucede es que, al tener una experiencia emocional y espiritual débil, seremos más propensos a que los demás factores causales del cáncer puedan hacer mella en nosotros. Si hemos cultivado el amor estaremos protegidos. A la par del amor debe de ir la conciencia. Ya veremos a que me refiero son esto.

El propósito de este segundo artículo para Liveat es hacer una panorámica general de todo lo que podría ofrecer el enfoque integracionista de la atención médica del paciente con cáncer, o de la persona que busca prevenir el cáncer. Mi objetivo es hacer un esbozo de varios aspectos que debería tomar en cuenta la oncología integrativa. En la segunda parte del artículo daré consejos prácticos que pueden aplicarse tomando en cuenta los 4 pilares de la salud.

Antes de continuar, veamos cuáles son las causas de cáncer en el mundo.

Causas de Cáncer en el mundo:

  • 35% factores ambientales
  • 23% Obesidad
  • 18% infecciones (virales, bacterianas, etc.)
  • 5-10% Genética
  • 15% desconocido

En el enfoque integrativo no nos centrarnos en el cáncer como tal, sino en aspectos intrínsecos de las personas que padecen cáncer, en sus hábitos, estilos de vida y en los ambientes en los que viven.

Fue Sir William Osler, Padre de la Medicina moderna, quien dijo, “lo importante no es saber que enfermedad tiene el paciente, sino que paciente tiene la enfermedad”. El médico que comprende esta gran verdad empodera a sus pacientes porque le brinda el conocimiento y las herramientas para transformase y así sanar. Osler fue revolucionario para su tiempo.

¿Enfermó porque le dio cáncer o le dio cáncer porque estaba enfermo? Nadie nace con cáncer, y la persona que lo padece es por haber perdido su equilibrio interno o por un ambiente de vida contaminado. Enfermó quizás de miedo o emociones negativas, que bloquean el eje hormonal, el sistema inmune y nervioso. O enfermó por vivir al lado de una torre de telefonía celular. Ya veremos que otros factores pueden influir de manera positiva y negativa para promover o eliminar el cáncer.

Ahora bien, volviendo al factor principal para promover la salud, el amor, ¿cómo podemos utilizar esta fuerza para nuestro beneficio y el de los demás? En mi experiencia, a través de la espiritualidad y la oración, o la meditación. Es decir, elevando nuestro nivel conciencia. Esto es como cualquier otra cosa, si le ponemos amor, empeño y constancia, no hay meta que no podamos alcanzar. Y de por sí mismo, este conocimiento es transformador a nivel personal, pero también colectivo, e increíble como parezca, también transforma la realidad física de las personas. Me refiero al cuerpo físico, pero también al ambiente. El nivel de vida, etc. En el entorno clínico puede conseguirse por medio de prácticas mente-cuerpo, como la hipnosis, que puede facilitar un médico capacitado. El efecto placebo es un inmenso recurso que un hábil médico podrá utilizar como herramienta para promover la salud en sus pacientes. Veamos el resultado de una investigación en que se utilizó el efecto placebo para ayudar a pacientes con artrosis de las rodillas:

“Cualquier cosa que la mente del ser humano pueda creer y concebir, puede conseguir”, Napoleón Hill.

Este es el poder la mente actuando como un factor fisiológico y terapéutico para la salud. También existen los mantras. En el budismo los hay muchos. Éstos son sílabas sagradas que nos conectan con distintas energías. El que nos conecta con la energía del amor es: Om mani padme hung. Al repetirlo muchas veces y en estado meditativo se consigue precisamente que cada una de nuestras células vibre de gozo y amor. Y es medicinal para el cuerpo, la mente y también para espíritu. Resuelve conflictos y es medicinal. De hecho, los Amchis o médicos de la medicina tibetana recitan oraciones y mantras para cargar los medicamentos con el poder de su intención y el amor en forma de vibraciones.

“Si quieres encontrar los secretos del universo, piensa en términos de energía, frecuencia y vibración”.

Nicola Tesla

La otra forma práctica en la que podemos cultivar el amor es la primera virtud en el budismo: La generosidad. “The secret of living is giving”, como dice Tony Robbins. Se trata de ensanchar el enfoque, que por tema de supervivencia se dirige siempre al yo, y apuntarlo hacia la esfera más amplia que engloba a todos los seres del universo, o al menos a los que tenemos cerca. “Amarás al prójimo como a ti mismo” dice la Ley divina, pero cuán difícil es amarnos a nosotros mismos, no se diga ampliar la perspectiva hacia los demás. Las emociones son energía en nuestro cuerpo y si “la tierra es una escuela para aprender a manejar la energía”, como dice Dolores Cannon, no hay mejor forma de ayudarnos a nosotros mismos que invirtiendo nuestra energía ayudando a nuestros semejantes.

Posterior al amor lo más determinante para la salud que se ha encontrado por los académicos es la comunidad de personas que nos rodea. Hablo del poder de la comunidad de sanar a sus miembros. Esto nos hace sentir amados, que es quizás una de las mayores necesidades que tiene un ser humano. La calidad de las conexiones interpersonales que hemos creado a lo largo de nuestra vida. Y es que, en verdad, si hay una epidemia en este mundo es la soledad y la depresión. Se requiere de trabajo y constancia el forjar relaciones humanas para la salud. Y comprendamos que se puede estar solo estando rodeado de muchas personas. Es posible reír y estar llorando por dentro. Los corazones de las personas no están en paz porque en nuestra cultura occidental no se nos enseña acerca de estilos de vida sanos o el valor que tiene el cultivar buenas relaciones. Estudios han demostrado que 6 meses después de un ataque al corazón 80% de aquellos que estaban deprimidos murieron comparado con el 3% de aquellos que no estaban deprimidos.

¿Y el estatus socioeconómico importa? Desgraciadamente sí. De acuerdo a las últimas investigaciones tiene mucho que ver con nuestro estado general de salud e incluso con nuestra longitud de vida. Dato del Jefe de epidemiología de la escuela de Medicina de Harvard.

La alta tensión que conlleva salir de la pobreza y mantener o incrementar el nivel social y económico genera un estado de irritación emocional y también inflamación de los tejidos (estrés oxidativo), quizás por falta de autorresponsabilidad en salud, pero también porque eso es lo que la vida moderna demanda de las personas, y que muy fácilmente queremos resumir en una sola palabra: “estrés”, pero que implica mucho más que mera fricción, cuando lo analizamos desde la amplia perspectiva de la medicina integrativa. Vivimos en una sociedad donde los estilos de vida están enfermos. En los EEUU, según Wikipedia, “se suicidan un estimado de 300 a 400 médicos anualmente, una tasa de 28 a 40 por cada 100,000 habitantes, más del doble que la población general”.

“Médico sánate a ti mismo” dice la palabra.

El estrés físico y emocional causa estrés oxidativo que es una alarma que antecede a la enfermedad en el cuerpo. Para reducir el estrés oxidativo, es necesario oxigenarnos. Por eso la importancia de la meditación, el ejercicio, la buena hidratación y una dieta sana. Todas estas son prácticas altamente oxigenantes para los tejidos. Y el oxígeno es energía.

En la descripción de los 4 pilares de la salud veremos otras formas de incrementar la oxigenación y disminuir la oxidación de nuestros tejidos.

Lee la segunda parte del artículo este jueves.

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Xime
Xime
1 month ago

Gracias por el aporte. Algún correo de contacto del Dr. Kenneth?