EL RITMO CICARDIANO

Una alteración prolongada de nuestro equilibrio interno secundario a estrés, se traducirá en síntomas e incluso enfermedades como hipertensión arterial, enfermedad coronaria, Diabetes mellitus tipo 2, aumento riesgo desarrollar cáncer, infecciones a repetición, depresión, ansiedad.

El estrés existe porque es parte necesaria de nuestra vida y sobrevivencia, pero cuando es continuo tendrá una serie de consecuencias negativas en nuestra salud lo cual está muy bien explicado por Loreto Hagar y Kenneth Fernández en sus post de noviembre 2020, para entender aún más los efectos del estrés, profundizando en esta temática, te presento algunos aspectos sobre ciclo sueño – vigilia y su relación con éste.

Los ritmos circadianos corresponden a los cambios físicos, mentales y conductuales que se desarrollan en nosotros durante las 24 horas del día. Es comandado por una zona del hipotálamo que incluye una fabulosa red de aproximadamente 20 mil neuronas la que coordina una compleja red de relojes internos comandados por diferentes genes; estos relojes hacen que nuestra maquinaria biológica funcione a diferentes intensidades según las horas del día. Cada tejido tiene su propio reloj y su función la desarrollan por medio de moléculas específicas (proteínas) que interactúan con las células.

 En concreto, el ritmo circadiano es la forma en que diferentes funciones de nuestro organismo se activan o desactivan:  La temperatura corporal, el apetito, secreción de hormonas, ciclo sueño-vigilia e incluso las funciones dentro de cada célula.

Es fácil entonces entender que, si tenemos una alteración permanente de nuestros ritmos, ello va a acarrear consecuencias en las funciones que están dirigiendo.

Nuestro reloj biológico principal tiene una gran capacidad de autorregulación, pero de todos modos puede verse afectado por factores externos e internos. … ¿cuáles serían conductas de riesgo?

El más potente modificador externo es la luz ambiental: Los receptores de luz en la retina envían información eléctrica al hipotálamo y eso activa a las proteínas en las células periféricas, una variación de los patrones lumínicos; es decir, personas que en forma permanente tienen alteración de las fases de “día – noche”, tienen alteración del ritmo circadiano, esto se ve en:

  • Personas que trabajan de noche.
  • Quienes presentan desacople de las jornadas (jet lag frecuente, turnos nocturnos cada 3 – 4 días).
  • Quienes están expuestos a luz artificial potente durante gran parte del día.
  • Personas que usan pantallas durante horas nocturnas.

Se ha demostrado que las personas que trabajan de noche o en sistemas de turno tienen mayor riesgo de infarto al miocardio y tienen mayores niveles de obesidad.

Un segundo modificador externo son los patrones de alimentación alterados, lo que influye en los relojes periféricos y tiene la capacidad de interferir en los diferentes ritmos circadianos relacionados con la ingesta como el vaciamiento gástrico, absorción de los alimentos, la producción de insulina, etcétera. Esto se ve en:

  • Personas que comen permanentemente a diferentes horarios (es decir, sin rutina)
  • Quienes ingieren una gran concentración de alimentos en la cena y poca durante desayuno/almuerzo.
  • Comer alimentos contundentes cercano a la hora de descanso nocturno (menos de 2 horas).

Dentro de los factores internos, uno de los más importantes es el estrés prolongado: Al aumentar los niveles de cortisol se produce un desacoplamiento entre el reloj principal hipotalámico y los relojes periféricos de los tejidos, alterando su funcionamiento en forma general lo que, afecta el metabolismo.

Otro determinante es la falta de sueño. Bollinger y su equipo de la Universidad de Luebeck, Alemania han estudiado cómo patrones inadecuados en el dormir tiene implicancia en el sistema inmunológico e incluso en el envejecimiento celular (los procesos reparativos del ADN ocurren diariamente durante la noche).

Existe una relación bidireccional entre estrés y los ritmos circadianos, o sea, ambos pueden afectarse mutuamente. Cuadros de estrés influencian la biología molecular y alteran los ritmos circadianos e, inversamente, una alteración potente de los relojes internos puede ocasionar un cuadro de estrés.

Te invito a leer más sobre este interesante tema y a que trates de identificar qué elementos negativos pueden estar presentes en tu rutina diaria. Próximamente estaremos posteando información para orientarte a cómo manejar el estrés.

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