EL SOL Y LA VITAMINA D

Hace tiempo que me intriga el sol, su luz, calor y la energía que entrega a todo lo que toca.

Sin ir muy lejos sentir ese rayo de luz en el cuerpo cuando tienes frío o ver como se abre una flor al amanecer.

Este invierno que ya terminó sentí el sol lejos y mi cuerpo lo sintió.

El sol, una estrella que se encuentra en el centro del sistema solar que da la mayor fuente de radiación electromagnética.

Para los astrólogos es la energía masculina, representando el yo profundo, el yo verdadero, la identidad y la voluntad, también simbolizando lo paternal.

Este invierno donde vivo está en la ladera sur lo que significa que no me llegaba sol a la casa directo, si luz, pero no los rayos, mi cuerpo empezó con dolores musculares, y se me quito el apetito (algo raro en pleno invierno) al no comer no iba al baño y fue ahí donde me preocupé y empecé a ver mis síntomas, leer, preguntar buscar hierbas etcétera … y era simple NO TENÍA SOL… tenía que ir por él.

Había días que tomaba el bote y me iba al medio del lago (ladera norte) o mis vecinos del lago me llamaban que fuera a tomar rayos.

Hice todo lo necesario, empecé a comer alimentos con vitamina D como leche, huevos, mantequilla, hígados de pescados, carnes, champiñones, entre otros … que maravillosamente tenía en abundancia.

Ya pasado la semana no logre estar en mi 100% y baje al pueblo, donde fui a diferentes terapias de acupuntura y reflexología más exámenes de sangre.

 Sí, tenía falta de vitamina D. Me dieron unas gotitas y a esperar. Esos días dormí en una casa que la pieza daba al sol, abrí todas las cortinas de la casa y me sentaba en la terraza unos 15 minutos en las mañanas mientras salía el sol a sentirlo y a llenarme de vitamina y así, a los 3 días ya los dolores se fueron y todo volvió a la normalidad.

Agradezco que no me tomó la cabeza ni las emociones y solo fue algo físico. Muchas veces o la mayoría el sol es un antidepresivo, es por eso que los países que no tienen luz muchas horas tienen la mayor tasa de depresión.

Yo soy una mujer que ama y adora al sol, podría estar todo el día sintiéndolo, lo busco en los lugares que vivo o voy de vacaciones, mi piel es muy blanca y llena de pecas y lunares es por eso que trato de cuidarme usar factores, voy al dermatólogo una vez al año en esta época para revisión y me han sacado lunares, nada grave solo precaución.

Me hace pensar en las dos caras del sol y en los límites que uno tiene que tener, ni mucho ni poco, solo lo suficiente para obtener su vitamina, que la piel lo sienta y no quedarse horas expuesta. Es difícil, pero te hace trabajar tu cuidado personal, los límites y sentir realmente la misión del sol, darte vida no enfermedad.

Algo tan poderoso como el sol y su energía nos entrega una de las vitaminas más importantes. Es tan sencillo como ver la naturaleza, si no hay sol la flor no tiene la fuerza para abrirse y si hay mucho sol la flor se quema.

Sencillo, obvio pero olvidado.

Gracias Sol.

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